Expertos nacionales forman a nuestros farmacéuticos en el cuidado de la piel

Expertos nacionales forman a nuestros farmacéuticos en el cuidado de la piel

“La alta participación demuestra el compromiso de la profesión con la salud”, afirma Margarita Benítez

09/06/2022. Las Palmas de G.C.- Con la presencia de algunos de los mayores expertos nacionales en dermatología, se celebraron ayer las I Jornadas de Dermofarmacia de Las Palmas, en donde se amplió la formación de 160 farmacéuticos con el fin de dar una mejor cobertura sanitaria a la población de la provincia. Desde el tratamiento con aceites esenciales hasta los protocolos de actuación, pasando por la formulación del cosmético o la publicidad engañosa en la cosmética, los ponentes presentaron ante los farmacéuticos de la provincia oriental, los últimos avances en sus materias, mientras que diferentes laboratorios expusieron los avances científicos más destacados en los últimos años. La formación también estuvo abierta a técnicos y auxiliares de farmacia.

Durante su intervención en la inauguración, la vicepresidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas, Margarita Benítez, destacó “el compromiso de la profesión con la salud de los pacientes. El hecho de haber completado el aforo y de que aún se quedaran compañeros en espera, significa que tenemos muy asumido que la mejor forma de afrontar nuestra misión de sanitarios es formándonos y actualizándonos”.

Por su parte, el vocal nacional de Dermofarmacia, Tomás Muret, reivindicó el papel de las farmacias como espacio de consulta y cercanía con el ciudadano, mientras que la vocal del COF de Las Palmas, Elena Hernández, destacó que se trataban de las jornadas más participativas realizadas “en los últimos 12 años”, y agradeció el esfuerzo por “sacar el tiempo necesario para asistir”.

Protocolos

Entre las ponencias cabe destacar la ofrecida conjuntamente por el Muret y Gema Herrerías, vocal autonómica de Dermofarmacia del CACOF y del COF de Sevilla, que explicaron la importancia de atender a los nuevos protocolos y trabajar conjuntamente con los dermatólogos. Desde ese punto de vista, “los farmacéuticos tienen una responsabilidad a la hora del uso concomitante de fármacos prescritos para la piel con el uso de dermocosméticos y demás productos de indicación farmacéutica”, y centraron algunos ejemplos en el acné o la dermatitis atópica.

Por su parte, María García del Hierro, máster en Dermofarmacia del Centro de Estudios Superiores de la Industria Farmacéutica y vocal del COF de Cantabria, explicó el procesado y la obtención de aceites esenciales de calidad, así como su aplicación en patologías menores y su uso cosmético.

Fue Arturo Álvarez-Bautista, doctor en nanomedicina, cosmetólogo y formulador, quien reivindicó para los equipos de trabajo de cada producto la titularidad del éxito. “El INCI puede llevar al consumidor a engaño, incluso a los profesionales, por eso es tan importante saber quién está detrás, reconocer el trabajo y la seriedad de los equipos que formulan, en definitiva”, aseveró, “atender al prestigio y no a la publicidad o el precio”,.

Por su parte, las farmacéuticas canarias María González y Marta Pérez, ambas de Fuerteventura, advirtieron sobre los falsos claims en el mundo de la cosmética. En este sentido indicaron cómo la industria usa el término “natural” como sinónimo “de menos perjudicial”, cuando todos los cosméticos que están en el mercado son seguros para la salud; o el uso de sellos como el de “cruelty free”, que hacen pensar al consumidor que los cosméticos que tienen este sello se diferencian de otros en que no experimentan con animales ni los productos que se usan para su elaboración han sido testados en ellos.

Lo cierto es que estas prácticas están prohibidas por ley desde hace más de una década, pero el uso del sello hace creer que es una política empresarial que les diferencia cuando se trata de una norma legal y está expresamente prohibido, por lo que ningún producto de este tipo puede diferenciarse de otro en ello.

Un caso similar es el de los sellos “ocean safe” que aun no cuentan con normativa al respecto para su uso y por tanto su homologación no responde a criterios homologados legalmente.