La relación directa entre el sistema digestivo y el cerebro es algo que está demostrado, pero la investigadora Almudena Sánchez ha querido ir más allá y, tras trabajar con más de 20 000 personas en 20 años, llega a conclusiones que pueden parecer sorprendentes, como que la dieta mediterránea es una forma de prevenir la depresión o de mejorar su tratamiento. «Los efectos beneficiosos de las dietas cardiosaludables disminuyen el riesgo de desarrollar una depresión, y la mediterránea está demostrando que es de las mejores para ello, especialmente cuando está acompañada del estilo de vida mediterráneo». Así lo explicó en el Café con el Experto, un espacio de formación puesto en práctica por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas para establecer un contacto más directo entre formadores y colegiados. En esta ocasión la propuesta la presentaron conjuntamente las vocalías de Docencia e Investigación, Análisis Clínicos y Salud Pública, cuyos titulares son Jesús Pérez, Manuel Oliver y Manuel Herrera, respectivamente.
Según las últimas estimaciones de la OMS, 280 millones de personas viven con depresión. La prevalencia anual en España se sitúa en torno al 5 o 6 %. Además, es una de las principales causas de discapacidad.
«La depresión unipolar puede ser considerada», explicó Sánchez, «como una enfermedad multifactorial donde parecen influir factores de tipo biológico, psicológico y medioambiental. Un importante número de estudios sugieren que la depresión comparte mecanismos fisiopatológicos con el síndrome metabólico, la diabetes mellitus tipo 2, la obesidad o la enfermedad cardiovascular».
En este sentido apuntó que «el proceso depresivo cursa, entre otras características, con un incremento en los niveles de citoquinas pro-inflamatorias, disfunción endotelial, estrés oxidativo y alteraciones metabólicas», y apuntó que «en los últimos años, el estudio de la acción preventiva de los patrones de dieta considerados cardiosaludables, entre ellos la dieta mediterránea, ha cobrado una gran importancia».
Los motivos parecen claros con los estudios realizados. «entre el 30 y el 40 % de las personas que desarrollan una depresión presentan una inflamación sistémica de bajo grado. La dieta mediterránea es antinflamatoria, y esta inflación tiene mucho que ver con la neurotransmisión», asevero.
Einige Beobachtungsstudien haben gezeigt, dass die mediterrane Ernährung mit einer Risikoreduktion für Depressionen von etwa 30%verbunden ist. Darüber hinaus haben verschiedene klinische Studien mit kleiner Stichprobengröße gezeigt, dass die mediterrane Diätintervention in der Lage ist, depressive Symptome bei Patienten mit der Krankheit zu reduzieren. Außerdem ergab die kürzlich durchgeführte PREDIDEP-Studie, dass die Einhaltung einer mediterranen Ernährung, ergänzt durch natives Olivenöl extra, mit einer Verringerung der Rest-Symptome und einer Verbesserung der Lebensqualität von Patienten in Remission eines depressiven Prozesses verbunden war.
Si un paciente está en tratamiento, «la dieta no sustituye ni quita el tratamiento, es solo un coadyuvante, y sirve como tratamiento y como prevención. Esto es algo que se ha visto en los ensayos», señaló la científica.
Además de la dieta mediterránea -basada en el consumo de aceite de oliva virgen para comer crudo o cocinar, vegetales, frutas, los alimentos de temperada y poco procesados, cereales integrales, pescado, poca ingesta de carnes rojas-, es de tener en cuenta también influye el estilo de vida mediterránea, entiendo por tal la actividad física, las comidas con amigos y familia, los productos de temporada, etcétera.
Weitere Interventionsstudien mit angemessener Stichprobengröße und Langzeitnachbeobachtung sind notwendig, um diese Ergebnisse zu bestätigen.


